martes, 7 de febrero de 2017

Lilly vendió la piel del oso antes de cazarlo

(AZprensa) Ese dicho popular de “no hay que vender la piel del oso antes de cazarlo” tendría que habérselo aplicado Lilly (y también otras muchas compañías farmacéuticas). En este caso concreto, Lilly tenía un prometedor medicamento contra la demencia leve por alzheimer, solanezumab. Tanta y desmedida ilusión había que se liaron a contratar trabajadores para preparar dicho lanzamiento. Pero llegó el momento de la realidad, el ensayo “Expedition 3”, y vieron que el producto no cumplía las expectativas. Conclusión: optaron por lo más fácil, despedir a 485 personas de su sede de Indianápolis. Sin embargo estamos seguros que los que tuvieron la idea de contratar a todas esas personas que ahora ponen en la calle, y los que dieron el visto bueno a tal iniciativa, esos sí que siguen en sus bien remunerados puestos.

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