miércoles, 24 de agosto de 2022

Yo le salvé la vida... a un medicamento

(AZprensa) Es frecuente escuchar testimonios de personas que agradecen a un fármaco el que les haya salvado la vida; sin embargo no es tan frecuente que un fármaco le deba la vida a una persona. Pues este es, precisamente, el testimonio que voy a relatar: si hoy existe y está disponible en las farmacias Tantum Fuerte, es porque yo luché por salvarle la vida y a fe que lo conseguí.
 
Todo comenzó en la década de los 70 cuando el director general de Laboratorios Latino, Carlo de Franceschi, nos planteó un dilema: teníamos listo para lanzar al mercado Tantum Fuerte pero temía que su lanzamiento sólo sirviera para que los médicos cambiaran sus recetas de Tantum Pomada a Tantum Fuerte (un Tantum Pomada mejorado); y eso, claro, no era negocio. Tantum Pomada era líder destacado del mercado, la mejor pomada antiinflamatoria contra golpes, torceduras, esguinces, etc., y ahora Tantum Fuerte era mejor (un 5% de benzidamina en vez de un 3% y una crema de alta calidad cosmética –tipo Nivea- mucho mejor que la grasienta pomada).
 
Estaba claro que, con una mejor formulación y mayor concentración, tanto sus efectos terapéuticos como su aceptación por médicos y pacientes iba a ser mejor. Pero el precio era similar entre ambos productos y lo que no quería De Franceschi era cambiar ventas de uno a otro sino crecer y por eso nos comunicó que estudiásemos si había alguna posibilidad de éxito ya que si no, renunciaría a su lanzamiento.
 
Tras el correspondiente estudio, pude comprobar que Tantum Pomada sólo se recetaba en indicaciones traumatológicas pero no en otras afecciones como tromboflebitis, varices, golpes y hematomas profundos, etc., y que había muchos médicos que recetaban otras cremas antiinflamatorias y a los que ahora sí se podría convencer de que recetasen este nuevo Tantum. Se trataba pues de destacar en primer lugar esas otras indicaciones y hacer un especial esfuerzo con los médicos que aún no recetaban ningún Tantum.
 
La propuesta fue aceptada y para asegurarse, antes de su lanzamiento a escala nacional, se decidió poner en marcha algo completamente innovador en el mercado farmacéutico de los años 70: los mercados de prueba. Así se hizo un lanzamiento de Tantum Fuerte limitado a solo dos provincias representativas del total nacional; si fracasaba la propuesta el daño sería mínimo, y sin triunfaba, se podría lanzar en toda España.
 
El mercado de prueba demostró que yo estaba en lo cierto y Tantum Fuerte pudo por fin ser lanzado a nivel nacional y, a pesar de una pequeña “canibalización” de las ventas del Fuerte hacia el Pomada, la suma de ambos fue notablemente superior a lo que antes teníamos. Se aumentó el número de médicos prescriptores y se consiguió que lo prescribieran también en esas otras indicaciones.
 
Cuatro décadas después, Tantum Fuerte sigue gozando de buena salud y está disponible en todas las farmacias para que podáis combatir con él cualquier golpe, torcedura, esguince, flebitis, etc. Yo le salvé la vida y él a cambio nos sigue aliviando con seguridad y eficacia el dolor y la inflamación superficial.


“La industria farmacéutica por dentro”: 


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